Alegranza

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Alegranza
12-07-2018

El islote de Alegranza, con una superficie de unos 10 kilómetros cuadrados, supone el punto más septentrional del Archipiélago Chinijo.

El islote de Alegranza, con una superficie de unos 10 km2, esta situada al norte de Lanzarote y supone el punto más septentrional del Archipiélago Chinijo.  Forma parte del Parque Natural del Archipiélago Chinijo y de la Reserva Integral de Los Islotes.

Actualmente la isla se encuentra totalmente despoblada, existiendo sólo algunos restos, en el sur, de los antiguos edificios que datan de la primera mitad del siglo XX, época en la que se mantuvo una pequeña explotación agrícola y ganadera.

En la parte occidental, Punta Delgada, se localiza un faro que funciona de forma automática y que fue declarado Bien de Interés Cultural en 2002. En sus proximidadades se suele habilitar un campamento el personal científico que se aloja de forma ocasional en el islote.

Puede ser visitada con el permiso de la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias. Si pretendemos movernos por su interior hay que contar también con la autorización del actual propietario de la tierra, Enrique Jordán. Sólo se puede llegar al lugar en barco privado, disponiendo la playa de zona de fondeo único lugar protegido del casi constante viento y fuerte oleaje.

Quien tenga la suerte de visitar Alegranza guiado por un experto podrá realizar una de las excursiones más espectaculares de Canarias.

Geografía

Al acercarnos a Alegranza, lo que más llama la atención es su espectacular cono volcánico,  su máxima altitud con 298 m., un cráter enorme, llamado La Caldera de unos 1,3 km de diámetro. En la vertiente oeste, la erosión marina ha labrado un gran acantilado, que descubre su estructura interior.

Separados por la plataforma central, al este se encuentran alineados otros tres conos volcánicos, asimismo recortados por el mar:

  • Montaña de Lobos (220 metros)
  • Morro de las Atalayas (130 metros)
  • Morro de la Rapadura (130 metros)

Las coladas lávicas emitidas desde dichos conos, recubren buena parte de esta meseta. Entre los malpaíses y otros aparatos volcánicos menores, aparecen algunas pequeñas cuencas endorreicas, donde se acumula una arcilla salitrosa.

En el lado occidental de la isla se abre un jameo al mar por el que se puede entrar nadando y, tras recorrer un angosto y oscuro túnel, ascender por un cono abierto a la superficie de la isla, en medio de la más absoluta desolación.

Ya en el sector norte, aparece una zona llamada El Jablillo, ocupada por las finas y blancas arenas lanzadas por el mar y el viento hacia el interior.

Flora

La cubierta vegetal es la propia del piso basal canario, con abundante presencia de comunidades halófilas. Las tabaibas desarrollan unas formas espectaculares, en aquellos sectores de fuerte viento. En las áreas de cultivos abandonados, crecen profusamente las aulagas y, sobre todo, una planta introducida: el bobo o tabaco moro (Nicotiana glauca)

Fauna

La abundancia de pesca permite que Alegranza sea un lugar de refugio y nidificación de numerosas aves, por lo que el interés ornitológico del islote es altísimo. Destacan las rapaces, caso del guincho o águila pescadora (Pandion haliaetus) con dos o tres parejas, y el halcón de Eleonor (Falco eleonorae).

Pero son, sobre todo, las aves marinas las más abundantes. Alberga grandes colonias de paíño de Madeira y petrel de Bulwer, así como a otras aves como la pardela chica, el paíño pechialbo y el paíño europeo. Pero entre todas ellas sobresale una numerosa colonia de pardela cenicienta (Calonectris diomedea), siendo la colonia actual de una de las mayores de la Macaronesia, y asciende a unas 10.000 parejas.

Alegranza es también una importante zona de paso de paseriformes, habiéndose citado hasta la fecha unas 80 especies de aves.